Cómo calculamos

Una lectura vale lo que vale la carta en la que se basa. Aquí explicamos qué calculamos y con qué, cuánto se aproxima a una referencia independiente y qué hacemos cuando falta parte de tus datos de nacimiento.

Qué es una carta natal

Una carta natal es un mapa del cielo en un minuto concreto, visto desde un lugar concreto. Registra dónde estaban el Sol, la Luna y los planetas a lo largo del zodiaco cuando naciste, qué grado ascendía por el horizonte este y cuál estaba en lo más alto del cielo. Hasta aquí no hay nada de interpretación: es astronomía de posición, y se puede comprobar.

Qué calculamos y con qué

Para cada carta calculamos las posiciones del Sol, la Luna y los ocho planetas de Mercurio a Plutón, junto con el Nodo Norte lunar y Lilith. Las posiciones son geocéntricas, tal como se veía el cielo desde la Tierra, y se miden en el zodiaco tropical. Proceden de una biblioteca pública de efemérides astronómicas.

A partir del minuto y el lugar exactos del nacimiento calculamos el Ascendente, el Medio Cielo y las doce casas en el sistema Placidus. Dentro de los círculos polares, donde Placidus no está definido, usamos casas de signos enteros. Después medimos el ángulo entre cada par de puntos y nos quedamos con los cinco aspectos mayores: conjunción, sextil, cuadratura, trígono y oposición. Los nombres de lugares, las coordenadas y los husos horarios proceden de la base de datos GeoNames.

Por qué importa el reloj

Una carta se calcula para un instante en tiempo universal, pero tú naciste según un reloj local. Para pasar de uno a otro hacen falta las reglas de huso horario y de horario de verano vigentes ese día en ese lugar, y han cambiado más a menudo de lo que la mayoría de la gente imagina. Aplicamos las reglas históricas de la base de datos de husos horarios de la IANA.

Un ejemplo: entre 1968 y 1971, el Reino Unido mantuvo sus relojes una hora por delante de Greenwich durante todo el año. Quien nació en Londres a las 7:30 de una mañana de enero de 1970 nació a las 6:30 en tiempo universal, no a las 7:30. Un error de una hora desplaza el Ascendente unos quince grados de media, medio signo, y puede llevar planetas de una casa a la siguiente.

Qué precisión tiene

Comprobamos nuestro cálculo con unas efemérides de referencia independientes, en diez cartas con fechas de nacimiento de 1933 a 2024. Estas son las mayores diferencias que hemos medido:

Posiciones planetarias
como máximo 17 segundos de arco
Ascendente, Medio Cielo y cúspides de las casas Placidus
como máximo 0,2 segundos de arco

Para hacerse una idea: un grado tiene 3600 segundos de arco, y la Luna llena mide unos 1800 de diámetro. Diecisiete segundos de arco son menos de una centésima parte del ancho de la Luna. En la práctica, el límite de una carta es la hora de nacimiento, no la aritmética: el Ascendente avanza aproximadamente un grado cada cuatro minutos, así que una hora redondeada al cuarto de hora pesa mucho más que cualquier redondeo nuestro. En esta página no afirmamos ninguna precisión más allá de lo que miden estas pruebas.

Cuando falta algo

No todo el mundo conoce su hora de nacimiento, ni el lugar exacto. Calculamos lo que se puede calcular y decimos con claridad lo que no. Sin hora de nacimiento, calculamos la carta para el mediodía. Los signos del Sol y de los planetas se mantienen durante todo el día, pero el Ascendente, el Medio Cielo y las casas dependen de la hora, así que los dejamos fuera en lugar de adivinarlos. La Luna recorre unos trece grados en un día: si cambió de signo el día de tu nacimiento, lo decimos y nombramos los dos signos.

Sin lugar de nacimiento tampoco hay casas ni Ascendente, porque ambos se miden respecto al horizonte local. Los signos de los planetas no necesitan el lugar, solo el huso horario. Una carta sin casas es una carta más pequeña, no una carta equivocada, y una lectura hecha a partir de ella se ciñe a lo que se sabe.

Qué es una lectura y qué no es

Nuestras lecturas siguen la tradición clásica de la astrología occidental: los significados que siglos de práctica han atribuido a los planetas, los signos, las casas y los aspectos, aplicados a la carta que hemos calculado para ti. Una lectura nombra las posiciones en las que se basa, así que siempre puedes ver de dónde sale cada observación.

Una lectura describe tendencias: lo que te resulta fácil, lo que te cuesta esfuerzo, cómo dialogan entre sí los distintos lados de tu naturaleza. No predice acontecimientos ni te dice qué hacer. La ofrecemos para la reflexión personal y el entretenimiento; no sustituye el asesoramiento médico, financiero ni jurídico.

Mira primero tu propio cielo

La carta es gratuita y lleva un minuto, más o menos. Se calcula en tu navegador, con el mismo motor que describe esta página.